Metas abstractas de los gobiernos populistas

 

Los orígenes de los discursos populistas se remontan desde los inicios de la civilización moderna, si consideramos a Roma como el mundo moderno occidental, donde Césares usaban estrategias de “pan y circo” para complacer multitudes de modo que se olvidaran de los verdaderos problemas. En la actualidad, los gobernantes populistas no han abandonado la vieja costumbre de ejercer por un bando específico: buscan ser representantes definitivos de una insatisfacción colectiva, sin lograr reinterpretar o re-trabajar las concepciones del pueblo.


Photo by Randy Colas
Photo: Randy Colas

 

El populismo contemporáneo en México surge de una urgencia furiosa de cambiar el entorno de forma inmediata, no importa cuál sea el cambio, pera la idea de cambio en sí es el único motor de expectativa nacional, tranquilidad nacional.

 

Mucho del populismo moderno no alcanza ni siquiera las exigencias que, supuestamente, contiene y produce la nueva época de tecnologías múltiples.

 

Inés Capdevilla, Secretaria de redacción en el diario La Nación, explica concisamente esta particularidad de la figura populista:

 

Photo by Markus Spiske(…) el siglo XXI no se lleva muy bien con las frases simples y la campaña permanente de los líderes carismáticos. El suyo es un mundo demasiado complejo para ser gobernado con consignas o ideas que no van más allá del sujeto y predicado. Los relatos generan lazos y hasta fervor religioso pero no necesariamente mejoran la realidad; de hecho, muchas veces la empeoran.

 

La desigualdad, los desbalances de la globalización, la recesión incipiente, las migraciones masivas, el cambio climático, la automatización del trabajo son todos fenómenos que amenazan la identidad y la vida diaria de millones de personas que precisamente apelan a esos líderes populistas como salvadores.

 

Ellos responden con ideas tan efectistas y básicas como sus frases: un gigantesco recorte fiscal o un "arancelazo" comercial; la suspensión del Parlamento o un divorcio brutal y sin acuerdo de la Unión Europea; un laissez faire ambiental para promover el desarrollo económico a toda costa.

 

El problema es que, en el no tan largo plazo, esas decisiones perjudican precisamente a aquellos a quienes pretendían ayudar y benefician a aquellos a quienes buscaba castigar. Los casos más extremos de dirigentes populistas muestran que, a medida que sus decisiones pasan de respaldar al "pueblo" a las elites, empiezan a recorrer un camino en el que él termina gobernando para salvarse a sí mismo.

 

La paradoja del triunfo populista queda sin conclusión, ya que, continuamente, las sociedades viven en constante exigencia de cambios y expectativas, al tiempo que seguimos padeciendo una extraña adicción por los líderes, o al menos, los líderes que aman a su pueblo a partir única y exclusivamente del trato apalabrado.

 

Photo by Joakim Honkasalo

Photo: Joakim Honkasalo

 

FUENTES:

 

Capdevilla, Inés. (30 de Agosto de 2019). La Nación. Lugar de publicación: www.lanacion.com.ar. https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/para-quien-gobiernan-lideres-populistas-nid2283270

Topics: cultura, reflexión, demagogia, política mexicana, poder político, presidente, gobernantes, sociedad mexicana, populistas, populismo, populista