Esto puedes aprender de los Food Trucks si tienes una startup

Existen muchas similitudes entre cómo ha surgido la moda de los food trucks y el entorno en que se mueven los emprendedores que quieren poner en marcha un proyecto en internet. De la misma forma que los propietarios de estas gastronetas se percataron de lo asequible que podía resultar sacar sus platos a la calle en lugar de abrir un restaurante, la Red ha facilitado la entrada a quienes aspiraban a hacerse un hueco en multitud de sectores económicos.

Los costes de apertura caen en picado


Si los chefs que decidieron poner su comida sobre ruedas vieron como las barreras de entrada de antaño se derrumbaban, en internet las cosas funcionan del mismo modo. Los costes iniciales en tecnología han disminuido bruscamente, por lo que a menudo es suficiente con los ahorros de los socios y alguna aportación de familiares o amigos para poner en marcha una empresa y tratar de plantar cara a los gigantes de un sector.

Además, como ocurre en los food trucks, donde los cocineros pueden cambiar la carta cuando les venga en gana, las startups deben desarrollar la destreza necesaria para experimentar, arriesgarse, ver la reacción de los clientes y cambiar de rumbo siempre que sea necesario. El jefe de cocina de una gastroneta debe interesarse por los gustos de sus comensales para mejorar su oferta, y las nuevas compañías que surgen en la Red deben obrar de forma similar. Se trata de innovar, ver la reacción de los usuarios y reaccionar a tiempo si la idea no surte el efecto deseado.


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A la caza de los comensales/usuarios

Como apuntan los expertos de Priceconomics en su libro Hipster Business Models, los caminos que deben seguir los dueños de los food trucks y quienes se aventuran a fundar una startup transcurren paralelos en muchos aspectos. En una camioneta de comida, el cocinero puede elaborar una nueva receta y darla a probar a sus clientes. A la hora de desarrollar una app, por ejemplo, la compañía tecnológica también debe testar un producto mínimo viable (el famoso MVP, por sus siglas en inglés) para saber qué opinan sus potenciales usuarios.

Otra de las enseñanzas que pueden extraer los emprendedores del crecimiento exponencial de los food trucks es cómo sus dueños supieron exprimir las oportunidades del entorno que surgió en torno al negocio. Si los propietarios de estos restaurantes sobre ruedas aparcaban en eventos y gastrofestivales donde el público se animaba a probar su comida, los propietarios de las startups tiene que analizar dónde hay nuevos clientes que captar y dirigirse a esos lugares, físicos o digitales, para obtener mayor visibilidad.

Los caminos que deben seguir los dueños de los food trucks y quienes se aventuran a fundar una startup transcurren paralelos en muchos aspectos

No obstante, de esta misma ventaja se deriva una exigencia que se aplica tanto los intrépidos cocineros que se echaron a la carretera como a los emprendedores que se atreven a llevar a cabo su propio negocio: en un mercado en plena ebullición, es obligatorio diferenciarse del resto. En un festival gastronómico, el público asistente intentará probar cuántas más recetas mejor. De lo que se trata es de que la próxima vez vayan directos a un solo food truck. En internet ocurre lo mismo. Muchas startups apuestan por un único mercado, así que deben conseguir cuanto antes que los clientes tengan claro por qué empresa decantarse si necesitan el servicio que ofrecen.

Para ello, como ya demostraron los camiones de comida en sus orígenes, resulta imprescindible que las nuevas compañías sepan a que público se dirigen y dónde entrar en contacto con este. Tal y como relatan los pioneros de los food trucks, que intentaban localizar a sus clientes y llevarles sus platos favoritos allí donde quisieran degustarlos, los nuevos CEO deben idear un plan para que sus startups capten la atención de su público objetivo y saber qué es lo que más le podría interesar.

 

 

Diversifica y vencerás

De la experiencia de quienes triunfaron a bordo de su gastroneta se deriva otra lección que podrían aplicar las startups: diversificar el negocio. En su día, quienes tuvieron éxito sirviendo a comensales callejeros decidieron, más allá de poner en funcionamiento una nueva camioneta, crear una sección de catering o, ya con dinero suficiente, montar su propio restaurante. Así, estos negocios paralelos servían para promocionar el principal, el que les había permitido llegar hasta ahí: su food truck.


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Más allá de la comida, una experiencia

Por último, otra de las lecciones que las startups deben sacar de estas tabernas sobre ruedas es convertir su servicio en una experiencia. Ya decían algunos de los pioneros en los food trucks en Norteamérica que la cultura que habían logrado construir en torno a su negocio supuso un factor determinante para su crecimiento y expansión. Hay que conseguir que el producto, ya sean tacos mexicanos, chapatas de lomo con queso o una nueva aplicación de fintech, conecte con las personas que se arriesgan a probarlo. De esa forma, el boca-oreja hará gran parte del trabajo: los clientes hablarán maravillas de la herramienta (o el plato de comida) y animarán a otras personas a probarla.

Y al igual que las startups tiene mucho que aprender de quienes pusieron su cocina sobre ruedas, en un escenario como el español, donde los food trucks empiezan a cobrar protagonismo, los emprendedores gastronómicos pueden y deben imitar ciertos aspectos del ecosistema startup. De hecho, ya existe alguna aceleradora como Food Truck Systems que, además de diseñar y preparar la camioneta, ofrece un área de asesoramiento y se encarga de todos los trámites que habrán de superar estos intrépidos cocineros antes de echarse a la carretera.

Topics: Innovación